domingo, 12 de abril de 2009

Giran los segundos

eternos

unos detrás de otros

sucesivos.

La ventana marca las seis de la tarde.

Las violetas caen sobre las piedras

eternas

unas detrás de otras

sucesivas.


Escucho un piano dentro de mis oídos, la puerta de mis vecinos que tiembla.

Escucho los sonidos del mundo alrededor de mi cuerpo inmóvil.

Palpo
el silencio rojizo de esta habitación calmada.

Respiro
los gestos del escritorio amueblado por los lirios.


Alguien muere justo ahora,

mientras el sol delicado se esconde entre los árboles.

Se dilata el tiempo en estas horas silenciosas.

11 comentarios:

Rafael Merino Isunza dijo...

Un verso detrás de otro, me gusta más lo que escribes.

Julio César Toledo dijo...

Este muy bueno, acaso dos palabritas de más, pero de altura, Ingrid, de altura. Un día nos emborrachamos juntos,pa reir o llorar y escuchar ese pianos que dices que oyes dentro, ¿no?

Ingrid Solana dijo...

Hola Rafa!!! Va, abrazotes!!!

Julito: Claro, y también para festejar taaantos nacimientos y pianos y servilletas y trabajos en oficinas espurias y demás, jajajajaj. Besos muchos.

Juan Pablornz dijo...

mi muy querida y pensada, visité y me asombré, tuyo siempre

Sergio (Φοῖνιξ) dijo...

A jijos! ¿Oyes pianos dentrito?

Eso me suena familiar.

Nota Bene: lo espurio es lo de hoy, al parecer...

Salú

Ingrid Solana dijo...

Hola Juan Pi!! Qué milagro, pues muy bien que pasas. Qué dice nuestra tierra, espero ir pronto. Vi tu blog y el post de Maillard, una de mis poetas favoritas. En fin, estemos en comunicación. Muchos abrazos!!

Sergio hola! Claro, oigo pianos dentrito, sobre todo, cuando literalmente están sonando en mi Ipod, jajajajajaj. Te mando abrazos. ¡Viva lo espurio!

Adrián Santuario dijo...

el tiempo dilatándose y contrayéndose a instancias de la mente: ni hablar!!!


poema disfrutable

pk dijo...

qué rico!

el tiempo escurriendo entre tus versos, la piedra eterna, como si nos viera y el sol que baja anunciando la muerte.

uuuuf!

besos conmovidos

Ingrid Solana dijo...

Hola Adrián: Gracias por pasar. Sí, el tiempo contrayéndose y dilatándose a instancias de la mente, uno de los privilegios de la palabra poética, como bien advertían Baudelaire, Rimbaud, Proust y muchos otros... Por cierto, me encanta tu blog. Abrazo.

Mi querido Pk. Sí, esos ocasos. Punta cometa. Siempre pienso en ocaso: Punta cometa. La muerte... Escurrir... Jajajajaj. Besotes, corazón!!

FAUSTO dijo...

"las violetas caen sobre las piedras eternas"....

me voy a dormir con esa idea en la cabeza...

te dejo abrazos ing....

hija de la palabra

Ingrid Solana dijo...

Fausto querido:

Gracias por tu comentario. Espero que ya logremos vernos pronto y retomar asuntos... Abrazote!!